LA CONSAGRACIÓN DE IGOR
Hijo del cantante de ópera Fyodor Ignatievich Stravinsky (1843-1902) y la pianista Anna Kholodovskaya (1854-1939), Igor Fiodorovitch Stravinsky nació el 17 de junio de 1882 en Oranienbaum (actual Lomonosov) en Rusia. En su infancia, se puso fascinado después de ver por primera vez "La Bella Durmiente" de Piotr Ilich Tchaikovsky (1840-1893) en el Teatro Mariinsky. Cuando era joven, abandonó la carrera de Derecho y se dedicó a estudiar música bajo la tutela de Nikolai Rimsky-Korsakov (1844-1908), un importante compositor de la época.
De paso por San Petersburgo, el empresario y productor de danza Sergei Diaghilev (1872-1929) vio, en 1909, a la presentación de "Fuego de Artificio", una composición original de Igor. Muy impresionado, Diaghilev lo contrató para trabajar en la puesta en escena de "El pájaro de fuego" (1910) con los Ballets Rusos. La excelente acogida en París generó dos encargos más: "Petrushka" (1911) y "La consagración de la primavera" (1913). En esta última, Igor inscribe definitivamente el nombre Stravinsky como un hito del siglo XX, dejando un impacto duradero en la música erudita que resuena hasta nuestros días.
En "La Consagración de la Primavera", Stravinsky expresó un ritual pagano de campesinos que ofrecen a una joven en sacrificio a una divinidad de la primavera para que el ciclo de la vida continúe. La composición contiene estructuras rítmicas y armónicas que rompen con los patrones establecidos hasta entonces en la música. La novedad radica en la armonía que transita entre lo modal, lo bitonal y lo politonal, de manera radical, a lo largo de toda la obra. Es importante destacar además los constantes cambios de compás, pulso irregular y el uso radical de la polirritmia.
Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial en 1939, Stravinsky se mudó de Europa a los Estados Unidos, desde donde continuó influenciando la música hasta su muerte en la ciudad de Nueva York en 1971.



