LA OBRA
“Cafi me enseñó Pernambuco. Había nacido en Recife, se mudó a Río, pero continúa siendo un Pernambucano. Gracias a Cafi conocí los trabajos de Mestre Vitalino, Gilvan Samico, y, por supuesto, João Cabral. “Como es más espesa la sangre de un hombre/que el sueño de un hombre.” Yo solo tenía 20 años. Todo era muy intenso. Flávio Colker, mi hermano, me comentó sobre Chico Science. Eran los ‘90, y el Mangue Beat (movimiento musical surgido en esa época en Recife, Brasil) entró en mi vida. Mas tarde, descubriría a Josué de Castro, autor de “Geografía del hambre”.
João Elías me reintrodujo O cão sem plumas. Estábamos en uno de esos embo- tellamientos de 3 horas en Río cuando me dió el libro con el poema. Comencé a leer y a llorar. En ese momento decidí que sería la próxima obra de la Compañía. Esto pasó en 2014, cuando “Belle” estaba casi terminada. Cláudio Assis y yo queríamos hacer algo juntos. Un proyecto sobre Pernambuco parecía perfecto para ello. Y Cláudio incluyó a Jorge Dü Peixe y Lirinha. Gracias a João Elías, pasamos casi un mes en Pernambuco. Casi un mes en el barro (arcilla). Vimos los ritmos caboclinho, cavalo-marinho, maracatu... vimos gente, la gente de Capibaribe, los manglares, filmamos cada minuto.
Decidí crear un hombre - animal con los bailarines. En los ensayos no les permitía improvisar. Habían referencias musicales, no todas del nodeste; Samba, jongo, kudu- ro... con ellas creé el cuerpo de un cangrejo.
No pretendía que Cão Sem Plumas fuera política, pero finalmente terminó siéndolo debido al contenido del poema, y a las imágenes. Es mi trabajo explícitamente bra- silero. Es un espectáculo con cosas inconcebibles, que nunca deberían haber sido permitidas. Aboga en contra de la ignorancia humana. Destruimos la naturaleza, los niños, todo lo que está lleno de vida.
Comencé la compañía con preocupaciones sobre el cuerpo y el espacio. Esos eran mis objetivos. Luego, encontré un lenguaje para poder lidiar con los temas existenciales: amor, deseo, afecto. Mi historia es una historia de mezclas, Cão Sem Plumas incluye la elegancia de lo clásico, el barro de las raíces y una visión contemporánea. Para mí, el nombre de esto es João Cabral.
“Dedico esta obra a mi nieto Theo, quien es mi timón, a su maravilloso abuelo Totoi (Toni Platão) y eternamente a mis hijos Clara y Miguel.”



